“El deseo no murió. Está bloqueado.”
Es la frase que el Dr. Germán González repite en consulta cuando una paciente llega a hablar de esto.
Y esa distinción cambia todo.
Porque si el deseo murió, no hay nada que hacer. Pero si está bloqueado, hay algo que encontrar, algo que mover, algo que sanar.
En el Podcast El Cuerpo Habla, el Dr. González — ginecólogo y sexólogo clínico— habló durante casi 30 minutos sobre un tema que millones de mujeres buscan en Google pero pocas se atreven a mencionar en la consulta médica: la pérdida del apetito sexual.
Primero lo médico: las causas que sí aparecen en los exámenes
La testosterona no es solo una hormona masculina. En las mujeres regula el deseo, la energía y el estado de ánimo. Cuando baja —por el posparto, la lactancia, la menopausia o el uso prolongado de anticonceptivos hormonales— el deseo cae con ella.
El Dr. González señala cuatro momentos médicos clave donde esto ocurre con más frecuencia:
Posparto y lactancia. La prolactina sube para producir leche y, como efecto secundario, suprime la testosterona. El deseo no desaparece por falta de amor —desaparece porque el cuerpo está en modo supervivencia para el bebé.
Menopausia. La caída de estrógenos y testosterona afecta la lubricación, la sensibilidad y el deseo. Lo que muchas mujeres normalizan como “parte de envejecer” tiene tratamiento.
Anticonceptivos hormonales. Algunos tipos pueden reducir los niveles de testosterona libre. No en todas las mujeres, pero sí en algunas. Si el deseo cambió al empezar a planificar, vale la pena conversarlo con el médico.
Dolor no atendido. Este punto el Dr. González lo dice con claridad: el dolor menstrual severo, la endometriosis o el dolor durante las relaciones no se deben normalizar. El dolor crónico apaga el deseo —y tratar ese dolor es parte del tratamiento.
Luego lo emocional: lo que no aparece en los exámenes
Aquí es donde la conversación se pone más interesante —y más honesta.
El Dr. González explica que las mujeres necesitan conexión emocional para activar el deseo de una manera que los hombres generalmente no requieren. No es un déficit. Es una diferencia en cómo funciona el sistema de respuesta sexual femenino.
Y eso significa que hay factores que no tienen nombre clínico pero apagan el deseo igual de efectivo que cualquier desequilibrio hormonal:
La rabia acumulada con la pareja que nunca se habló. La falta de validación en el día a día —sentir que se da mucho y se recibe poco. Las conversaciones pendientes que viven en la mente durante las relaciones. La desconfianza. Los celos. El desgaste de la rutina que convierte lo que antes era emocionante en algo predecible.
“Tratar el deseo sexual solo con hormonas, o solo con terapia, deja el problema a medias”, dice el Dr. González. La mayoría de los casos tienen las dos capas —y necesitan las dos.
El caso que el doctor contó en el podcast
Una pareja de más de 50 años. Juntos hace décadas. El deseo había desaparecido sin que ninguno de los dos supiera exactamente cuándo.
No era un problema hormonal severo. Era acumulación: rutina, conversaciones no dichas, validación que dejó de circular entre los dos. El Dr. González trabajó con ellos sin medicamentos. El resultado no fue inmediato —pero fue real.
“El deseo sexual no necesita fuegos artificiales para volver”, explicó. “A veces solo necesita que le hagan espacio.”
3 señales de que tu deseo sexual necesita atención
El Dr. González cerró el episodio con tres alertas concretas:
1. Llevas más de tres meses sin deseo y antes sí lo tenías. No es una racha. Es una señal.
2. El deseo desapareció después de un cambio específico —un parto, un cambio de anticonceptivo, un evento emocional difícil. Eso es un dato clínico, no una coincidencia.
3. Tienes dolor durante las relaciones y lo estás tolerando. Ese dolor no es normal y merece atención médica.
3 cosas que puedes hacer esta semana
También dejó tres ejercicios concretos para empezar antes de llegar a consulta:
Hábitos. Revisar sueño, alimentación y ejercicio. Los carbohidratos en exceso y el sobreentrenamiento (especialmente en ciclistas y runners de alto rendimiento) pueden bajar la testosterona. El cuerpo que no descansa no desea.
Un plan de pareja. No una cita romántica obligatoria. Algo pequeño y concreto: una actividad nueva, una conversación diferente, romper una sola parte de la rutina esta semana.
El diario sexual. Escribir —sin censura— qué te generaba deseo antes, qué lo bloqueó, qué extrañas. No es un ejercicio para compartir con nadie. Es para ti. Para empezar a entender qué está bloqueado y dónde.
¿Cuándo consultar y con quién?
El Dr. González es ginecólogo y sexólogo clínico —una combinación que permite abordar las dos capas del problema en el mismo espacio. Si el deseo lleva tiempo ausente, si hay dolor, si los cambios coincidieron con un evento médico o si sientes que la conversación con tu pareja ya no llega a ningún lado, ese es el momento de buscar ayuda profesional.
No para que te “arreglen”. Sino para entender qué está pasando.
→ Escucha el episodio completo de El Cuerpo Habla con el Dr. Germán González aquí:
youtube.com/watch?v=kox-Wowd_UU
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Artículo basado en el episodio de El Cuerpo Habla con Carolina Novoa. Contenido educativo e informativo — no reemplaza la consulta médica. Dr. Germán González Salazar · Ginecólogo y Sexólogo Clínico · @doctor.cuco · Bogotá y Villavicencio.